
En Tlatelolco, la historia se convierte en herida y memoria: allí se acumularon guerras, hambres, terremotos y la sangre de jóvenes que clamaban libertad, hasta que incluso el demonio, acostumbrado al fuego, sintió compasión.
Entre escombros y llantos, Lucifer descubrió que el dolor humano es más abrasador que el infierno, y al tomar en brazos el alma de un niño, dialogó con Dios sobre el sentido del amor y la tragedia.
Esta leyenda nos recuerda que una nación sin memoria se convierte en isla maldita, y que en medio de la oscuridad, la compasión —aunque nazca del demonio— puede iluminar la dignidad de los que resisten.
Dicen que hay un lugar en México donde ni siquiera el demonio pudo seguir siendo cruel. Ese lugar se llama… Tlatelolco.
🌑 La caída
Tlatelolco es un lugar maldito. Lo es desde que la envidia de Lucifer retó a la majestad de la Gran Luz del universo.
Convencido por ángeles aduladores, creyó que podía apagar estrellas y formar galaxias con su aliento.
El Todo Poderoso lo despojó de su imagen y lo vistió con la piel de su propia vanidad. Quiso así dejarlo como ejemplo de quienes gobiernan la Tierra cubiertos de falsa bondad, pero podridos bajo sus galas.
🌊 La madriguera
Tlatelolco es una isla con más fango que tierra. Tras consultar a los guardianes de la lluvia, del maíz y la fertilidad, Dios le concedió una madriguera para ocultarse del Sol y rondar como fiera avergonzada en las noches del Anáhuac.
Ahí también depositó el hambre, la enfermedad, los huesos rotos de la guerra y el polvo de la destrucción.
🩸 La historia sangra
En esa plaza, Axayácatl amontonó los cuerpos mutilados de quienes soñaron una nueva nación en medio del gran lago.
En 1521, el maíz dejó de cambiarse por cacao. Solo quedaron suspiros ahogados, piel quemada por la fiebre y llagas de viruela.
En 1692, los soldados del virrey persiguieron, azotaron y ejecutaron a los sublevados por el hambre que dejó un terremoto.
Para el año de 1968, chacales feroces iniciaron una redada mortal. Las bayonetas callaron a los jóvenes que habían pronunciado una palabra imperdonable: ¡Libertad!
🌪️ El sismo
El fango se llenó de polvo en 1985. Cayó sobre una madre. Sobre una joven pareja abrazada. Sobre mil lápidas de concreto cuando la tierra se cansó de sus hormigas.
🔥 El demonio comprende
Lucifer se sintió conmovido. No se distingue la bondad sin conocer la maldad. El hombre es germen de ambas semillas.
¿Qué importa que los habitantes de esta ciudad se aterren cuando él los sorprende de noche? Si su infierno es la calle que caminan, un saludo hipócrita. Si la oscuridad aparece tras el diagnóstico de un médico o bajo una losa de concreto.
El castigo de Lucifer no fue mirar el horror, sino sentir compasión. Un dolor que quema más fuerte que el fuego.
👁️ El diálogo con Dios
Entre los escombros del Hospital Infantil, Lucifer tomó el alma de un niño entre sus brazos:
—Deja, Señor de los cielos, que lleve esta alma lejos de la destrucción…
—No se puede entender el amor sin el dolor. Sin dejar de ser demonio, te has vuelto hombre.
—¿Podrías al menos cambiar mi rostro?
—Nada importa cómo te vean los humanos. Eres aquello que impulsan tus obras.
🕯️ Memoria y juicio
Esa imagen quedó grabada en quienes buscaban cuerpos entre los escombros… y también en quienes buscaban joyas.
Algunos cayeron de rodillas, aterrados. Otros bajaron la mirada en una reflexión silenciosa.
Así ha llegado hasta nuestros días esta leyenda, intentando perderse en las madrigueras electrónicas del mundo digital. Porque una nación sin historia no es una nación moderna…
es una isla maldita.
Compra productos de Mercado Libre
- Cantidad de pares: 1. | Alcance inalámbrico de 20 m. | Asistente de voz integrado: no. | Con cancelación de ruido. | Mic…
Tu opinión será publicada, una vez que haya sido aprobada, con el fin de mantener el respeto entre todos. Todas mis publicaciones pueden variar o crecer gracias a tus comentarios y aportaciones.
Los campos WEB y correo electrónico no son obligatorios
Visitas: 41



